Palabras de alumnos que llegaron sin experiencia y hoy tienen sus propias piezas en casa, y de otros que encontraron en el barro una forma de bajar el ritmo.
Antes de reservar tu lugar, reunimos las dudas que más nos traen por correo o al llegar al estudio. Si no encontrás la respuesta, escribinos y te contamos con calma.
No hace falta haber tocado arcilla antes. Los cursos trimestrales arrancan desde el manejo básico del material: amasado, centrado en el torno y construcción con planchas. Quienes ya tienen práctica avanzan a esmaltado, engobes y piezas de mayor tamaño, siempre con la docente ajustando el nivel del grupo.
Materiales, herramientas, uso del torno o mesa de modelado, y la primera quema de tus piezas. El vidriado se hace en una segunda instancia, cuando la pieza ya salió del horno de bizcocho. No tenés que traer nada salvo ropa que puedas ensuciar y ganas de meter las manos en el barro.
Depende del secado y de la cantidad de piezas en cola para el horno. En general, contá entre dos y tres semanas desde que terminás de modelar hasta que podés retirar la pieza esmaltada. Te avisamos por mail cuando esté lista para pasar a buscarla por el estudio.
Sí. Las clases sueltas y las experiencias para cumpleaños o despedidas se pueden reservar como regalo: emitimos un voucher con el nombre de la persona y la fecha tentativa. El grupo elige si prefiere una tarde de torno, modelado libre o una pieza guiada paso a paso.
Con aviso previo de al menos 48 horas, recuperás la clase en otro horario dentro del mismo trimestre, siempre que haya cupo. Si la ausencia es por enfermedad o viaje, coordinamos una fecha alternativa sin costo adicional. Las clases sueltas no se postergan.
La tienda del estudio vende piezas únicas hechas a mano por nuestras docentes y colaboradores: vajilla decorativa, cuencos, tazas y objetos de regalo. Las piezas de los alumnos no están a la venta, pero si querés replicar una técnica que viste en la tienda, te ayudamos a lograrla en clase.