Cada sesión está pensada para que termines con una pieza concreta, no con una promesa. Materiales, quema y vidriado incluidos desde la primera clase.
Máximo ocho personas por turno. La docente corrige tu postura en el torno y ajusta la técnica de modelado mientras trabajás, no al final de la clase.
Arcilla, esmaltes, herramientas y las dos cocciones están incluidas. No necesitás comprar nada extra para llevar tu pieza terminada a casa.
Si nunca tocaste arcilla, arrancás con ejercicios de centrado y paredes gruesas. Si ya tenés práctica, definimos un proyecto propio con seguimiento semanal.
El taller funciona como un paréntesis concreto: dos horas de concentración manual que bajan el ruido mental y dejan una pieza física como registro.
Cada etapa tiene su propio ritmo: desde la primera pieza hasta la muestra final, el acompañamiento docente se adapta a tu nivel y a tus tiempos.